Evento

Foro del IIPE sobre Políticas de Planificación de la Integridad en la Educación Superior

El Foro del IIPE sobre Políticas de Planificación de la Integridad en la Educación Superior (París, 18-20 Marzo 2015) reunió a cerca de 60 expertos y partes interesadas en la educación Superior.

De todo el mundo para debatir las últimas iniciativas innovadoras dirigidas a mejorar la transparencia y reducir los casos de fraude o corrupción en las universidades.

Entre los participantes se encontraban rectores y administradores de distintas universidades, investigadores y representantes de ministerios de educación, agencias internacionales, organismos de financiación para la investigación, la sociedad civil, organizaciones estudiantiles y medios de comunicación.

“Planificar la integridad como parte de la educación superior bien puede convertirse en un requisito para un cada vez mayor número de países y universidades en años venideros”, señaló Muriel Poisson, Responsable del Equipo de Investigación y Desarrollo del IIPE, durante sus comentarios introductorios.

Varios factores apuntan en este sentido, en concreto el que a los donantes de fondos se preocupan cada vez más de que sus escasos recursos se usen de manera apropiada, la necesidad de proteger la reputación de las instituciones de educación superior y la confianza en los diplomas que expiden, y por último el que funcionarios públicos e instituciones se vean obligados a defenderse contra las acusaciones de fraude y corrupción.

El Foro Político abrió con un debate sobre los riesgos y costes de la corrupción en la educación superior, seguido por otro debate acerca de la utilidad – así como los límites – de un marco ético y regulador para contener estos riesgos. El segundo día se centró en el apoyo a la introducción de la integridad en la gestión de los sistemas de educación superior y en la mejora de la integridad académica. El tercer día fue cuando se debatió sobre un mejor uso del acceso público a la información y a los datos de libre acceso, y fue también cuando representantes de organizaciones estudiantiles analizaron la posibilidad de que los jóvenes se implicaran en el fomento de la integridad dentro la educación superior.
 

Riesgos y costes

A lo largo de los tres días de conferencia, los participantes dejaron constancia de los muchos tipos distintos de riesgos de corrupción a los que la educación superior se enfrenta en la actualidad en todo el mundo. Un participante de la Europa del Este, por ejemplo, planteó su preocupación en relación a cómo las relaciones personales y los sobornos son una manera mucho más efectiva de conseguir que te acepten en la universidad que sacar buenas notas en el colegio, mientras que el Presidente del Concejo para la Acreditación de la Educación Superior informaba sobre la prevalencia de diplomas falsos. Por su parte, otros participantes hablaron del mal uso de sus fondos en universidades de Filipinas.
Goolam Mohamedbhai, Ex Secretario General, de la Asociación de Universidades

Africanas, señalaba otro problema:

En muchas universidades públicas de África, el rector aún es nombrado por el presidente del estado (o el ministro) y, aunque él/ella juegue un papel esencialmente de carácter protocolario, el rector tiene la importante responsabilidad de designar, o al menos de aprobar la designación, de puestos claves de gobierno, tales como el de presidente del consejo o el de vicerrector, lo cual puede dar pie a interferencias de carácter político. Si bien un nombramiento político no necesariamente lleva a una interferencia de forma directa, siempre crea un área de influencia y por lo tanto debe ser evitado.

La planificación de la Integridad en la educación superior

Los participantes compartieron experiencias propias en cuanto a cómo mejorar la planificación de la integridad dentro de la educación superior. Se debatió acerca de algunos impulsos concretos, entre los que se incluían:
  • rankings de los niveles de integridad en universidades (Rumanía y Colombia);- el desarrollo de un marco político integral para luchar contra el plagio (Reino Unido);
  • organismos de financiación para la investigación que incluyen medidas anticorrupción entre sus atribuciones (Canadá);
  • periodistas que hacen uso de medios de comunicación sociales para hacer un seguimiento del fraude en épocas de exámenes finales (Kosovo);
  • y organizaciones estudiantiles que verifican la gestión financiera de las universidades (Perú y las Filipinas).
En líneas generales, Alina Mungiu-Pippidi, Directora del Centro Europeo de Investigación Anticorrupción, declaraba en referencia con el caso de Rumanía:

La autonomía de las universidades y la descentralización de los fondos, considerados grandes logros políticos después de 1989, también han generado efectos no deseados. Cuando se les otorgó autonomía a las universidades sin asegurar que se establecía un mecanismo de rendición de cuentas esto solo alimentó el particularismo. La dificultad de las medidas políticas en pro de la integridad estriba en que a las partes interesadas no se les proporcionan suficientes incentivos para que mejoren […]. Con frecuencia los estudiantes buscan el certificado del grado universitario más que la educación en sí. Reformar el sistema de la educación superior supone un desafío para este status quo.

Un largo camino por recorrer

En general, el Foro Político puso de manifiesto que la corrupción en la educación superior es un problema de alcance mundial. Muchos de sus riesgos – tales como diplomas falsos, plagio o fraude financiero – existen en una gran variedad de países. Como consecuencia, siguiendo las recomendaciones de la última mesa de debate que reunía a representantes del Consejo de Europa, la Agence Universitaire de la Francophonie y la Open Society Foundations, los participantes pidieron la creación de una coalición internacional en materia de integridad dentro de la educación superior. Dicha coalición podría prestarle una atención especial a los siguientes temas:
  • incluir indicadores de integridad en el diagnóstico de los sistemas de educación superior;
  • hacer que los mecanismos del aseguramiento de la calidad se dirijan a solucionar los problemas relacionados con la integridad;
  • establecer plataformas interregionales para compartir herramientas y métodos ya existentes, tales como software antiplagio;
  • crear compendios de iniciativas anticorrupción puestas a prueba por  movimientos estudiantiles de todo el mundo.
En sus conclusiones finales, la Directora del IIPE, Suzanne Grant Lewis, expresó la voluntad del Instituto de seguir estas recomendaciones.