Cooperación

Construir una cultura de la integridad en la enseñanza superior de Montenegro

Desde el 12 hasta el 14 de septiembre de 2022, el IIPE organizó, por invitación del Consejo de Europa, un taller de formación en la Abadía de Royaumont (Francia) para los miembros del Comité Nacional de Ética de Montenegro y para varios representantes de instituciones de enseñanza superior públicas y privadas de ese país. Este taller se realizó después de una visita de estudios y de una serie de actividades de fomento de la capacidad realizadas por el Instituto en el marco de esta cooperación.

El taller tenía como objetivo exhortar a todos aquellos responsables sobre cuestiones éticas, tanto en el ámbito central como en el institucional, a poner en marcha las herramientas necesarias para garantizar la aplicación efectiva de la recientemente adoptada Carta de Ética del país.

Los debates se centraron en estas cinco áreas clave relacionadas con cuestiones de integridad:

  1. el proceso académico,
  2. la evaluación y los exámenes,
  3. el comportamiento de los miembros de la comunidad académica,
  4. la investigación y
  5. la gestión del personal académico. 

Tras debatir las implicaciones de la pandemia de COVID, pero también la aparición de una nueva era digital y el desarrollo de los big data en cuestiones de integridad, se invitó a los participantes a reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

  • La revisión de los códigos de conducta del personal académico y de los estudiantes de Montenegro, y la implementación de procesos participativos y de seguimiento y evaluación para garantizar su mejor aplicación; 
  • La instauración de mecanismos de alerta que permitan actuar rápidamente en caso de violación de la Carta de Ética o de los códigos de conducta, dando prioridad a la simplicidad de la presentación, la información y la protección de los denunciantes, así como a la visibilidad, el conocimiento y la comprensión del sistema por parte de todos los interesados;
  • La inclusión de indicadores realistas de integridad en los procesos de garantía de calidad existentes, teniendo en cuenta, en particular, los mecanismos de información y gobernanza interna de las instituciones (incluida la participación de los estudiantes);
  • El nombramiento de referentes de integridad científica en cada estructura de investigación y su puesta en red, con el fin de hacer respetar protocolos de investigación sólidos, recurriendo a métodos de investigación en caso de denuncias a la falta de integridad;
  • El desarrollo de programas de sensibilización y formación en materia de ética dentro de la comunidad universitaria, centrados en la resolución de "dilemas éticos" a partir de ejemplos concretos, y la promoción de la adhesión de los estudiantes sobre esta base.

Después de los debates plenarios se realizaron trabajos en grupo que permitieron a los participantes desarrollar un plan de acción para Montenegro. Contaron con la participación de Laurence Fabre, responsable de temas de educación superior en Transparency France, y de Carole Chapin, responsable de la Oficina Francesa de Integridad Científica (Ofis), y Ghislaine Filliatreau, responsable de integridad científica en el Inserm. 

Las conclusiones de los trabajos en grupo destacaron la necesidad de abordar la cuestión de la integridad desde la educación primaria, para promover una mayor concienciación sobre estos temas; y tener en cuenta el impacto de la precariedad económica de muchos estudiantes en su comportamiento. Pero también abordaron las siguientes cuestiones:

  • Promover la difusión de un glosario sobre nociones de violaciones académicas que está elaborando el Comité Nacional de Ética;
  • Realizar un estudio para analizar el grado de difusión, conocimiento y aplicación de los códigos de conducta existentes en las universidades públicas y privadas de Montenegro;
  • Establecer estructuras eficaces para la investigación de faltas a la integridad, respetando estrictas condiciones de imparcialidad y confidencialidad;
  • Diversificar los programas de sensibilización, formación e intercambio sobre estas cuestiones, incluso mediante el uso de vídeos y redes sociales;
  • Mejorar la formación del personal académico y los estudiantes en cuanto a las normas y los métodos de redacción científica;
  • Aclarar las funciones y responsabilidades de las distintas personas que intervienen en la redacción de los documentos académicos antes de su publicación;
  • Considerar la corrección y retractación de los artículos académicos si es necesario; 
  • Reforzar la fiabilidad de los procesos de control de calidad de los programas educativos en general.

Tras el taller, los participantes visitaron la casa de la UNESCO.