15.01.2015

El IIPE contribuye a los debates del G20 en materia de corrupción

La lucha contra la corrupción tuvo un papel destacado en la agenda del G20 en Brisbane (15-16 noviembre de 2014). El Grupo de Trabajo Contra la Corrupción, que fue establecido en 2010 “tras reconocer el grave impacto que tiene la corrupción sobre el crecimiento económico, el comercio y el desarrollo”, debatió sobre “Los principios fundamentales de la corrupción y el crecimiento”.
Como base para los debates entre los miembros del G20 se utilizó un estudio analítico sobre las consecuencias de la corrupción a nivel sectorial y sus implicaciones en el crecimiento económico y el desarrollo preparado por  la OCDE, en colaboración con el Banco Mundial. Dicho estudio se centra en cuatro grandes sectores: la educación, la salud, las infraestructuras y las industrias extractivas.
Este estudio incluye un capítulo sobre educación escrito por el IIPE, escrito gracias a la abundancia de información recopilada como parte de su programa sobre Ética y la corrupción en la educación. (Para obtener más detalles, consulte la plataforma de recursos ETICO). En su contribución, el IIPE destacó que: 
  • “Se estima que los países en vías de desarrollo podrían mejorar su PNB per cápita en un 5% si  sus dirigentes fueran elegidos en base a sus (verdaderas) cualificaciones, y no en base a su género, estatus social o a sus contactos” (Hallak & Poisson, 2007).
  • Entre los factores incluidos en la lista que vincula la corrupción en la educación al crecimiento económico se encuentran la mala relación calidad-precio causada por una utilización ineficaz de los recursos públicos, y el hecho de que menos personas reciben formación debido a la cantidad de recursos. El bajo nivel de preparación y rendimiento de los trabajadores afecta a la productividad (…).
  • La corrupción en la educación no solo contribuye a la preparación de jóvenes profesionales no cualificados, sino que también distorsiona los procesos de contratación para puestos influyentes de la sociedad, y lleva a un mecanismo de selección elitista, al mismo tiempo que destruye la confianza en los gobiernos”.   
El Grupo de Trabajo Contra la Corrupción del G20 (ACWG por sus siglas en inglés) recibió con entusiasmo el estudio preparado por la OCDE, que “demuestra la importancia de los esfuerzos que se llevan a cabo en la actualidad para luchar contra la corrupción” dirigidos a la consecución de los “objetivos de crecimiento del G20”. Enunciaba siete Principios que explican a grandes rasgos cómo la corrupción es un serio impedimento para el crecimiento económico, principios que fueron refrendados por todos los países del G20 en Brisbane. Estos Principios servirán de base en el próximo Plan de Acción Contra la Corrupción del G20 para el 2015-16.
En sus conclusiones, el ACWG del G20 declaró que “El G20 tiene tanto la capacidad como la responsabilidad de crear una cultura global de intolerancia ante la corrupción, y de enfrentarse con contundencia a sus impulsores y manifestaciones”.